12 alimentos que no deberíamos meter en la nevera


Los electrodomésticos que aparecieron en el siglo XX supusieron un gran paso adelante para la humanidad.

Hasta el siglo pasado, las tareas del hogar eran un auténtico trabajo a tiempo completo que mantenía a la mujer recluida en el hogar, y ya no te digo si había una larga prole –que era lo más normal–.

La lavadora fue probablemente el artefacto más revolucionario de su tiempo, no puedo siquiera imaginarme lo que debía ser frotar y frotar la ropa hasta que quedara limpia.

El frigorífico también supuso un adelanto, permitía guardar en su interior productos frescos, evitando así tener que ir a la comprar cada día para abastecerse de alimentos perecederos.

Hoy es sin duda uno de los componentes más importantes de nuestra cocina, ya que el frío permite conservar los alimentos durante más tiempo, ahorrando tiempo, dinero y reduciendo los riesgos de intoxicación alimentaria.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce; mientras que la leche y el pescado sin duda aguantan más sin perder sus propiedades a bajas temperaturas, hay muchos otros alimentos que no se deben refrigerar. Toma nota:


Patatas
A temperaturas inferiores a 7 ºC, el almidón que contiene la patata se convierte en azúcar, lo que hace que se pongan negras. La patata es uno de los alimentos más socorridos –deliciosa en puré, frita, asada o en tortilla–, pero una cosa que no debes hacer nunca con ella es meterla en la nevera. Lo ideal es guardarlas en algún lugar seco y oscuro, a poder ser en una bolsa de papel o en una caja de madera. No es un alimento demasiado perecedero, puede llegarte a durar meses.


Plátanos
Como fruta tropical que es, no le hace ninguna gracia el frío de la nevera, y se ponen negros, literalmente. Lo mismo le sucede a la piña y el aguacate. Lo mejor es dejar estas frutas siempre a temperatura ambiente. De todas formas, que los plátanos estén negros no quiere decir que estén malos, solo que están más maduros, y, por tanto, más dulces. Hay gente que los prefiere así.


Sandía
Nunca se me olvidará una pregunta del primer Trivial Pursuit en la que debías responder cómo enfriar una sandía. La respuesta adecuada era “dejándola al sol”. Yo no voy a discutir con los señores que inventaron el juego, pero a mi abuela estaba la escandalizaba esa respuesta, para después comentar, con cierta condescendencia: “Bueno, siempre será mejor que meterla en la nevera”. La sandía –y el melón– pierde sabor y propiedades en la nevera, por lo que la mejor forma de comerla fresca es envolviéndola en un trapo húmedo. Si sobra algo, puedes meterlo en la nevera, si puede ser en un tarro de cristal cerrado herméticamente.


Tomates
Aunque es cierto que los tomates aguantan más en la nevera sin estropearse, las bajas temperaturas impiden que maduren, y hacen que pierdan sabor y textura. Si lo dejas a temperatura ambiente sigue madurando potenciando su aroma y sabor.


Cítricos
La naranja, el limón, la mandarina y la lima se pudren con la humedad del frigorífico. Su gruesa piel los protege y además dan buen olor a la casa. Y algo similar sucede con el pepino, si lo metes dentro se ablanda.


Ajos y cebollas
La baja temperatura endurece las cebollas y el ajo y hace que pierdan sus propiedades. Lo mejor es guardarlos en un lugar fresco y seco en semioscuridad. Las cajas de madera son perfectas. Pero no pongas las cebollas en la misma caja que las patatas, ya que, curiosamente, la patata hace madurar antes a las cebollas. Guardálas en cajas distintas. No metas los ajos en un frasco de cristal de los que cierran herméticamente, ya que necesitan aire. Lo mejor son los botes de cerámica especiales para ajos, ya que tienen agujeros para favorecer su oxigenación.


Chocolate
En verano, muchos guardamos el chocolate en la nevera para evitar que se derrita. El frío altera por completo la textura y el sabor del chocolate, hazlo solo si hace demasiado calor y es la única manera de que la tableta no acabe convertida en Nutella.


Huevos
En el supermercado están siempre fuera de la zona de frío, lo que nos tendría que hacer sospechar que es raro meterlos en la nevera. De hecho, lo que les perjudica es el cambio de temperatura así que lo mejor es conservarlos siempre a temperatura ambiente, déjalos en la despensa o en el armario de la cocina.


Pan
Si sobra pan, lo mejor es cortarlo en rodajas y congelarlo. Si lo metes en la nevera, enseguida perderá su sabor y su textura, al pan la humedad no le sienta bien.


Miel
Si la metes en la nevera la miel acabará por cristalizarse y perderá parte de sus propiedades nutricionales. Además, será casi sólida, y por tanto, imposible de untar en una tostada. Guárdala en el armario de la cocina, lejos de la luz solar. No tengas miedo si un bote te dura mil años, la miel no caduca.


Café
Las bajas temperaturas afectan al sabor del café (tanto molido como en grano). Además, si guardas en el frigorífico un paquete abierto, corres el riesgo de que el café absorba los olores de la nevera. Mantén este producto en un recipiente hermético, en la despensa o en el armario de la cocina.


Frutos secos
Aunque las temperaturas más bajas pueden hacer que los frutos secos duren más, el frío también afecta a su sabor. Almacénalos en un recipiente hermético en un lugar fresco y seco.

Photo by: Flickr.com/Daniel Lobo


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Gaby Angel

Hola Mi nombre es Gaby Angel Soy locutora de la Raza 106.1 FM y Social Media Manager en Norsan Media. Me encanta escuchar Musica de diversos estilos y jugar con mi hijo.

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