Violencia entre policías y civiles causan trastornos que perduran


Por Williams Viera | [email protected]

No sólo la violencia policial se registra en contra de los afroamericanos sino de los hispanos, según lo asegura la ‘ONG Mapping Police Violence’.

Esa organización dio a conocer que las personas negras tienen casi tres veces más opciones de que las mate un policía blanco mientras que el diario ‘The Washington Post’ divulgó que, por cada millón de habitantes de Estados Unidos, 30 afroamericanos mueren por disparos de la policía.

El mismo periódico aseguró que 22 hispanos fueron acribillados a balazos por los uniformados mientras que 12 blancos perdieron la vida por acción de los uniformados.

En Estados Unidos, según estadísticas oficiales que se manejan en el interior de los diferentes departamentos de policía, en el país, cada año, mueren más de 1.000 personas por la acción, justificada o no, de la policía.

De igual manera las cifras de la ONG dicen que, sea cual sea el color, la raza o la religión, entre 2013 y 2018 apuntó a los jóvenes, sobre todo a los hombres, siguiendo el hilo del estudio, sostenido además por una investigación en el 2019 en ‘The Lancet’ que es una revista médica británica.

En la publicación referida encontraron que durante el año pasado las muertes de hombres negros desarmados por policías estuvieron asociadas con un incremento de problemas de salud mental en el estado en donde haya ocurrido el incidente.

Las causas de los homicidios, de acuerdo con los estudios médicos, fueron la depresión, el estrés o un miedo constante.

Por lo tanto, debido a las consecuencias que generan esas muertes, llevó a la Asociación Médica Estadounidense (AMA, por sus siglas en inglés), a considerar la violencia de la policía como un “problema de salud pública”.

Empiezan a hablar
Los legisladores de varios estados, debido a las marchas de protestas denunciando el racismo y la brutalidad policial, ya empezaron a hablar sobre reformas que se determinarán en los diferentes Departamentos de Policía.

Entre los cambios dentro del estamento policial está el compromiso de no entrenar a los oficiales en maniobras que estrangulen a la gente e igualmente se “prohíbe estrictamente” que se ejecuten.

Medidas adoptadas
Y es que el racismo estructural, en Charlotte, fue evidente durante los enfrentamientos de manifestantes y uniformados de acuerdo con varias organizaciones locales que han pedido la renuncia de Kerr Putney, jefe del Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg, y que adopten medidas drásticas contra los oficiales involucrados en procedimientos de fuerza policial.

De igual manera, un buen número de personas participaron en una reunión virtual del Concejo de la Ciudad de Raleigh y algunos pidieron la renuncia de la jefa de policía Cassandra Deck-Brown y de alcaldesa Mary-Ann Baldwin por los actos de violencia realizados por los uniformados en contra de los manifestantes que clamaban justicia en el caso de George Floyd.

En tanto, los oficiales de policía en Greensboro recibirán entrenamientos de técnicas para enfrentar situaciones de peligro.

Según un documento que se dio a conocer a los medios, los uniformados siempre deben intentar dialogar con la gente antes de recurrir al uso de la fuerza o usar la menor fuerza posible.

Igualmente, se anunció que cuando un policía sea testigo que un compañero utiliza fuerza excesiva, su deber es intervenir para defender a la víctima, ya sea verbal o físicamente, además de notificar a los supervisores.

Otro lineamiento que se busca para las agencias de la fuerza pública, bien sea en las Carolinas, Norte y Sur, o en Florida y en el resto del país, es que a su gente se le brinde apoyo sicológico por ser, también, víctimas habituales en incidentes violentos.

A los hispanos también los matan

• En el 2018 más de 85.000 personas sufrieron heridas en intervenciones de la fuerza pública.

• En el 2015 se estima que 195 hispanos fueron asesinados por la policía.

• La cifra de más de 1.000 personas muertas en enfrentamiento de policías y civiles se ha sostenido a lo largo de la última década.

• Por cada millón de habitantes de Estados Unidos, 30 afroamericanos, 22 hispanos y 12 blancos mueren por disparos de la policía.

• Los costos por el tratamiento médico de esas personas, así como por la pérdida de fuerza de trabajo, ascendieron a más de $1.800 millones de dólares.

• El millar de personas que perdió la vida significó 54.754 años de vida perdidos.

Fuentes: La cifras han sido consultadas en los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC); en el diario ‘The Washington Post’; en Latino Justice que tiene como presidente a Juan Cartagena; y la Asociación Médica Estadounidense (AMA, por sus siglas en inglés).


Source: Hola News


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